-INTOLERANTE A LA LACTOSA-
Desde hace años la amaba e idolatraba en silencio, cual belleza griega.
Ese día crucé la calle y estaba mi prima con ella. Las manos me sudaban de los nervios, traté de voltear la mirada pero me vieron, mi prima grito; ¡Primo ven!
Con paso lento, pero seguro, llegué hasta ellas. Te presento una amiga, dijome mi prima.
-Por fin mi sueño hecho realidad, mi razón de vivir, y de morir también, mi máxima hazaña estaba a punto cumplirse, pensé yo-.
Hola me llamo Raúl, le dije con las manos empapadas de sudor, ella sólo me miró con esos ojos color avellana y de su boca dejo salir un par de palabras que nunca olvidaré:
*Mucho gusto, me llamo Lactosa.
R.C.E.A.
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