-La heroína-
-Gracias por parar broncamiga, me estaban abaratando bien gacho en esa esquina desolada y lúgubre.
-Llegaste, simón lo recuerdo en corto, y con sólo verte parada a escaS.O.S metros de mi huyeron, tu bien ufana y rozando la petulancia me diste un jalón en chinguiza y ¡zas! ya no había nadie, nadie, nadie, nadie.................................
-Señora lamento informarle que su hijo a muerto por una sobredosis, una sobredosis de H-E-R-O-I-N-A.
R.C.E.A.
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