-El cantante errante-
-Él rasgaba la guitarra como si intentáse apagar el fuego del silencio en aquella reunión de comensales.
-Se desgarraba las cuerdas vocales desde Do hasta Si en un parpadear de gallo tuerto y no obtenía resultado alguno de los expectadores.
-Dándose casí por vencido terminó la última rola y extendió su mano a manera de pedir la "copera", recibió sólo miradas lascivas. Virando su existencia hacia la salida (decepcionado de si mismo), en un soslayo intrigante, alcanzó a observar un anuncio colgado "fueras" del restaurant que en su leyenda decia:
"XXXV Congreso de Sordos/Neuróticos mexicanos A.C."
R.C.E.A.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario